domingo, 28 de diciembre de 2008

Argucia.

Tenía una gran capacidad para hacerme sonreír los días de sol, con sus chistes malos. Solía agradarme la forma que tenía de hablar, sus ojos através de los míos. El color de su voz y el aroma de sus palabras. Aprendí de él, como cualquiera aprende de un maestro. Ese dogma que lo hace a uno encapsularse dentro de supuestas verdades, dejando de lado la física cuántica y demás. Pero las cosas fueron raras, y sus ensenanzas dispuestas muy lejos del alcanze de mi mente, como si intentase ganar un juego sin haberlo empezado.

Y en tal caso, yo no sabía jugar, ni hubiera querido seguir ningún tipo de tutorial auto-explicativo (ja, como si las personas viniesen con uno así... Cuánto más fácil sería todo).

Uno tiende a idealizar a sus profesores, ¿no? Al menos eso me pasó siempre. Él todo lo sabía, eso estaba claro. Toda pregunta era respondida, toda duda explicada, y cualquier engaño desvelado por obra de su razón, su conocimiento infinito del mundo.

Ahora, me separa un lago temporal en donde me ahogaría si quisiese volver. Me alegra haberlo conocido, a mi maestro, pero me pregunto cuánto más podría haberme ayudado en vano. O cuánto podría haberlo ayudado yo. Las cosas eran en verdad al revés de lo que yo pensaba, y ni siquiera él notaba tal cosa. En fin. Cada cual es un viaje sin retorno y un laberinto sin salida, pero algunos conocen pasajes secretos. Esos que nosotros escogemos, claro está. Y aún a través del antiguo desierto que me impide acceder por completo a mis recuerdos, logro preguntarme si tengo aún la llave aquella que abre todas sus puertas. Porque sé que mientras él siga teniendo la mía, nadie más podra descifrarme y nadie más podrá reconocer en mí, más que la sombra de un alma.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Keep on Pretending.

Love is a flame that can't be tamed, and though we are it's willing prey.
My darling, we are not the ones to blame.

Es en mi sangre que fluye, con sus alas negras y su aliento gélido. Es en mi sangre que ve, que siente y que vive. Es en mi sangre que escucha los gritos. Es en mi sangre que degusta el polvo y la sed.
Es en mi carne que afila sus pezuñas. Es en mi carne que desgarra. Es en mi carne que destroza. Es en mi carne que muerde, arranca. Es en mi carne que revive y explota.

jueves, 4 de diciembre de 2008

I guess.

10 things you wish you could say to ten different people right now:

1) Para de confundir, porque es idiota, ¿estamos? Las cosas como son. Y si soy nada más que eso, está bien, pero no metás boludeces en el medio. Aunque empiezo a caer en la trampita básica como la mejor.

2) Tu terquedad es admirable. Admirablemente pelotuda. Y nunca te amé de verdad.

3) No me abraces más de esa forma, porque no respondo de mí.

4) Admití o no admitas. Dejá o no dejes. Pero decidite.

5) Ya no me molesta recordarte.

6) Nunca vas a cambiar tu forma de ser. No hasta que resuelvas tu falta de cariño.

7) No quiero perder contacto con vos.

8) No tenés chance, pibe, así que dejá de hinchar las pelotas.

9) Estás lejos de mí ahora, y quisiera que vuelvas. Te quiero, pelotuda, y sé que estás mal. Ahora, hablame, porque si no me hablás no puedo ayudarte.

10) Que estés triste, sólo me pone triste a mí. Deberías dejar el vicio, porque el nihilismo nada trae consigo.

09 things about yourself:

1) Tiendo al vicio.

2) Soy colgada por naturaleza.

3) Después de bañarme, suelo andar en bolas por la casa.

4) Tengo un despertar horrible.

5) Me molesta perder mi voz por el pucho.

6) Soy vaga.

7) No demuestro tan fácil lo que siento, aunque parezca lo contrario.

8) Soy transparente y predecible.

9) Soy muy insegura.

08 ways to win your heart:

1) Saber que se regala.

2) Los pequeños gestos son los que cuentan.

3) Las cosas se demuestran con acciones.

4) Mantener el contacto, a pesar de las mareas temporales.

5) Poder razonar conmigo en delires impresionantes.

6) Hacerme sentir cómoda.

7) Lograr que me sienta apreciada de verdad.

8) Ser consecuente.

9) Poder apreciar lo que hago por el otro.

07 things that cross your mind a lot:

1) El mundo se va al carajo.

2) Debería dejar de fumar.

3) Tendría que, pero no quiero.

4) Qué paja me da.

5) Quiero salir ya de este lugar.

6) La tecnología es un mal necesario.

7) No hay tiempo suficiente para leer todo lo que quiero leer.

06 things you do before you fall asleep:

1) Poner el msn en "Away" o cerrarlo.

2) Liberar mi mente de lo malo del día.

3) Concentrarme en esperanzas infundadas.

4) Apagar todas las luces y cerrar puertas y ventanas.

5) Lavar el cenicero.

6) Esperar que el día siguiente sea de sol figurado.

05 people who mean a lot:

1) Carla.

2) Ale.

3) Esteban.

4) Ornella.

5) Marita.

04 things you're wearing right now

1) Pantuflas de Bob Esponja.

2) Remera color bordeaux que era de mi viejo.

3) Boxer de Bob, as well.

4) Ropa interior blanca.

03 songs that you listen to often (currently):

1) I Kissed a Girl - Katy Perry.

2) Socio - Stone Sour.

3) Doll Daga Buzz Buzz Ziggity Zag - Marilyn Manson.

02 things you want to do before you die:

1) Publicar un libro.

2) Amar.

01 confession:

A veces la soberbia me mata.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Sundays don't allways summon sunlight.

Hoy estaba revolviendo el cajón de fotos con mi vieja. Nunca habíamos podido pasar de las dos fotos sin que ella llorara hasta hoy, es decir, después del divorcio.
Cuatro años al fin sirvieron de algo. Se puso mal, sí, pero bueno, no lloró ni se amargó demasiado.

La foto... Un segundo, menos, encapsulado. Un momento enmarcado en una imagen pseudo inmortal. Un recuerdo congelado en un papel. Y estaba pensando, quizás este trauma fotogénico que tengo viene desde allí. Es decir, yo no me acuerdo (o mi mente no quiere acordarse) del pasado en general. Tengo poca memoria de años antes del divorcio. Y la de allí hasta acá es limitada.

Quizás es por eso que mis fotos de ahí hasta acá son pocas.

Por otro lado... Por otro lado. Los dieciséis de noviembre me deprimen.

martes, 11 de noviembre de 2008

Él es Eva y Ella Adán.

Hoy estaba pensando.
Pensando en el hombre y la mujer como entidades en sí mismas.

Lo que quiero decir es que los dos son fascinantes, cada uno a su manera... y no puedo dejar de sopesar la multitud de almas que me rodea y me llena y me atrapa y me devora. Asimismo, el sentimiento de pequeñez se agranda, claro, pero no importa cuando uno delira sobre algo que ya deliraron tantos.

Las mujeres son frágiles en amplios sentidos. Lo sé porque soy una, pertenezo al clan y puedo secretear sobre él. Somos complicadas, vuelteras y demás, aunque cada una con su individualidad se distingue, en el fondo sabemos todo sobre nosotras mismas. Casi ilógico. Estamos plagadas de contrariedades y contradicciones, somos siempre un enigma y nunca decimos todo lo que pensamos, nunca, nunca. Ni la más sincera.

Es común, por otro lado, afirmar la sencillez del hombre, su pragática manera de contemplar la existencia. Pero me son enigmas indescifrables y a mí los misterios me asustan. No puedo confiar, muchas veces, en sus palabras y los siento tan distantes, tan diferentes a mí. No puedo conectar los cables en mi cabeza para entender qué pasa por la suya.

Hablando de otra cosa, muchas veces me siento muy anormal.

Anormal porque expreso lo que siento con total claridad... y los demás parecen no notarlo o no hacer lo mismo. Obviamente que no puedo pretender que el otro actúe como yo, pero uno puede soñar, ¿no? Soñar con entender.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Milena who?

Sometimes I wonder if I'm a real person.

It's a question that crosses my mind often while I try to figure out who I really am inside this mess that fills everything. What I mean is that I tend to be no-one, in the sense that refers to it as the absence of soul. In a figurative way, that's what I'm saying.

El asunto es que a veces pienso si en verdad la gente está conmigo porque me conoce y me convertí en su amiga como cualquier persona podría hacerlo. El hecho de no sentirme especial es gracioso tanto como extraño. A lo que voy es que la gente suele sentirse predestinada a ubicar tal lugar en la vida del otro, cosa que no es así. Yo no lo siento así al menos, pero sí sé que ciertas personas son especiales para mí y que quisiera saber para quién yo soy especial... para quién significo algo de verdad y no soy solamente una amiga más, una chica que conocí, una flaca copada (o no), una pelotuda, so on and so forth.

Esto es lo que causa ver una sitcom en Sony cuando podrías estar descontando páginas de un libro tan poco nutritivo como la misma (es que el arroz no es la gran cosa, you know). El asunto es que las sitcom tienen lo suyo. Si las mirás bien no son tan felices como pensabas. Y esta en especial... me gusta bastante, aunque la actriz me exaspere.

Pero ella se pregunta si en verdad la quieren por la nueva ella y no porque el otro necesita de una persona. Es que a veces...

lunes, 3 de noviembre de 2008

It is the journey that matters.

Yo sé que los sentimientos no se entierran. Si los enterrás con la esperanza de olvidarlos, tienen el 90% de probabilidad de convertirse en zombies en menos de lo que crees. Además, a los que eran mujeres bonitas, vestidas de gala y esperando a su hombre, los gusanos les corroen la carne, las desfiguran y les corroen la tela. Se convierten en muertos vivos, en aquellos que vuelven de vez en cuando e intentan absorberte la mente, en esperanzas de vivir un poco más a costa tuya. Por otro lado, ¿cuál es el punto de negarlo? Es decir, el acto de tirarles tierra encima, de taparlos y esconderlos, no es más que autoprotección contra un imposible. Pero... ¿si empezamos a no negar lo que sentimos? ¿Sería tan grave? El problema es que al no negarlo, corremos el riesgo de que nosotros mismos nos delatemos. Porque, como dijo Orwell por ahí, la mejor manera de ocultar un secreto es ocultárselo a uno mismo.
El aire caliente que traspasa la ventana me duerme más que me despierta. Incluso después de una siesta ¿reparadora?. Nada puede repararme, ¡ja!

A lo que iba. Yo extraño, ¿no? Soy una persona que necesita del otro. ¿Pero vos me extrañarás? O sea, mandarme un sms no es extrañarme, ni necesitarme, es no tener ganas de estar solo. Utilizarme. Sí, esa palabra queda mejor. Y vos, ¿qué pensarás cuando me mirás? En esos momentos en donde te quedás colgado y te pregunto "¿Qué mirás boludo?" y me río. ¿Qué verás? ¿Belleza? ¿Algo que podrías tener y no te animás a reclamar? Podrías hacerlo y me derretiría como un helado al sol, pero no creo que lo sepas enjaulado allí. Algún día te voy a encontrar y va a ser tarde... No creo que vayas a arrepentirte, pero quizás suspirar, como yo suspiro ahora.